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Articulación Acromio-Clavicular

Articulación Acromio-Clavicular

Articulación Acromio-Clavicular

Dolor de Hombro: Guía sobre la Articulación Acromio-Clavicular y la Importancia de la Consulta Médica

El dolor de hombro es una de las consultas más frecuentes en el ámbito de la traumatología. Al ser una articulación compleja que forma parte de la cintura escapular, su movilidad y estabilidad dependen de un conjunto de estructuras que deben trabajar en perfecta armonía. 

El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento del cuerpo humano, lo que nos permite desde realizar tareas cotidianas hasta alcanzar el máximo rendimiento deportivo. Sin embargo, esta gran movilidad conlleva una vulnerabilidad inherente. El dolor en la zona superior del hombro, específicamente en la articulación acromioclavicular, es una consulta frecuente en trabajadores y atletas que realizan esfuerzos repetitivos. Identificar a tiempo las señales de alerta es el primer paso para evitar lesiones crónicas como la artrosis o la rotura del manguito rotador. El hombro no es una sola articulación, sino un complejo formado por varias uniones óseas

  • Articulación glenohumeral 
  • Articulación suprahumeral  
  • Articulación acromioclavicular 
  • Articulación escapulocostal 
  • Articulación esternoclavicular 
  • Articulación externo costal 
  • Articulación costovertebral 

La articulación subdeltoidea -también llamada suprahumeral- es una de las articulaciones del hombro. Más específicamente, es una falsa articulación denominada sinsarcosis, formada por el músculo deltoides y la cabeza del  húmero recubierta por el músculo supraespinoso. Entre ambos hay una bolsa serosa que impide el contacto directo, un espacio sinovial o bursa que se encuentra por debajo del músculo deltoides, entre su cara profunda y el  manguito de los rotadores, permitiendo el deslizamiento del músculo deltoides por encima de la  articulación glenohumeral. Se relaciona con esta articulación y con el espacio subacromial. 

Articulación Acromio-Clavicular 

La articulación acromio clavicular es una articulación sinovial plana (Diartrodial, que une la parte superior de la escápula (acromion) con la clavícula. Permite movimientos de deslizamientos suaves como rotación y elevación de la escápula, retracción, depresión y rotación axial, fundamental para la movilidad del hombro, con alta estabilidad ligamentosa. 

Presenta un disco articular fibrocartilaginoso parcial que aparece a partir de las 2 primeras décadas de vida, la estructura “meniscoide” se reduce gradualmente y deja de ser funcional y puede desaparecer por completo hacia la cuarta década de la vida. Contiene ligamentos intracapsulares que refuerzan la cápsula articular. Ligamento acromio-claviculares superior, inferior, anterior y posterior; siendo el superior el que más densidad tiene. 

Primera consulta

Durante la evaluación inicial, el médico abrirá una historia clínica detallada donde es vital informar qué padece, desde cuándo, recordar episodios de caídas o traumas directos, tipo de actividad laboral, tipo de ejercicios o deporte que practica. Antecedente de enfermedades articulares, artritis reumatoidea, niveles elevados de ácido úrico, diabetes, cirugías previas. 

El examen físico es la herramienta principal para decidir qué estudios solicitar. Entre los más comunes se encuentran: Radiología, Ecografías o Resonancia Magnética, de esta manera se concluye con el diagnóstico y su tratamiento. Esta información es para entender diversas patologías frecuentes en los pacientes, que acuden a la consulta. 

En el artículo de hoy comenzaremos con el dolor en la articulación acromio-clavicular. Posteriormente, en otras ediciones, exploraremos otras patologías, como ruptura del manguito rotador, rupturas del Bíceps, luxaciones de hombro, fracturas proximales del hombro, artrosis de hombro y hombro congelado.

Diagnóstico, tratamiento y recomendaciones

Esta condición es frecuente en deportistas que realizan movimientos repetitivos de elevación del brazo, como en la natación, el voleibol, el baloncesto y el tenis. También es común en deportes de contacto, como el judo, debido al riesgo de traumatismos directos por caídas sobre el hombro.

En el ámbito laboral, afecta principalmente a trabajadores que mantienen los brazos elevados de forma prolongada, como pintores y electricistas. Asimismo, existen factores predisponentes relacionados con patologías crónicas (artritis reumatoide o artrosis acromioclavicular) y antecedentes de cirugías previas en la zona.

El paciente suele presentar dolor en la cara superior del hombro al elevar el brazo. En etapas iniciales, el malestar suele ceder con: reposo funcional, termoterapia (baños alternados de frío y calor), analgésicos de venta libre y reducción de la actividad física o laboral desencadenante.

Si el dolor persiste o la movilidad del hombro se ve limitada, es fundamental acudir a una consulta de Traumatología. El especialista realizará un examen físico detallado mediante maniobras clínicas que orientarán el diagnóstico y determinarán la necesidad de estudios complementarios. A través de los estudios realizados, el médico podrá evaluar: Morfología ósea: El estado de la articulación acromioclavicular, la forma del acromion y la presencia de osteofitos (espolones óseos) o secuelas de fracturas. Tejidos blandos: Posibles lesiones o roturas en el manguito rotador, otra causa frecuente de dolor.

El abordaje inicial suele basarse en fisioterapia dirigida y el seguimiento de las recomendaciones del especialista. En caso de requerir una intervención quirúrgica, el paciente tiene derecho a recibir una explicación clara sobre las opciones y técnicas disponibles en un lenguaje comprensible.     

 

Por: Dr. Juan Zambrano

Médico Traumatólogo·